Creí que era mi mal humor, o el sueño. Me apoyé contra el banco y traté de no pensar en nada. Pero ese tema me daba vueltas la cabeza.
Cierro los ojos... ¿Qué escribí? ¿Que mierda escribí?
Se me va la respiración.
Me arde el pecho.
Quiero gritar.
Me desespero.
No vas a gritar en medio de la clase, contenete.
Cerrá los puños, con fuerza.
Sólo salen dos lágrimas. Solo dos.
Vuelve la respiración. De a poco.
Giro la cabeza. Y ahí estás vos.
GRACIAS AL CIELO QUE AHÍ ESTÁS VOS.
Que me preguntaras que me pasaba me trajo calma otra vez.
Y después me volvió a pasar, y me volviste a traer calma.
Hoy me salvaste de verdad.
Te amo ♥.
